¿Sabías que...?

Las lentes de contacto son un producto sanitario especialmente sensible, pues estan en contacto directo con tus ojos, por lo tanto, adquiere tus lentes de contacto SIEMPRE bajo la supervisión de un Óptico Optometrista.

Conducción nocturna


Según estudios recientes, al 40% de los conductores no les resulta seguro conducir de noche, debido a la pérdida o disminución de su capacidad visual. En condiciones de visibilidad reducida, solo el 25% de usuarios al volante se sienten cómodos. Entre los motivos de inseguridad más frecuentes se encuentran la pérdida de capacidad visual en zonas poco iluminadas, menor contraste, mayor deslumbramiento y visibilidad borrosa.

Los accidentes que se producen por la noche son, en proporción a los del día, más numerosos y más graves. En horas de baja luminosidad se produce el 40% de los siniestros, pese a que la frecuencia del tráfico es menor comparado a otras franjas horarias.

Esto se debe parcialmente al poco alumbrado de las carreteras y al deslumbramiento al que el conductor está expuesto procedente de múltiples fuentes (otros vehículos, reflejos de la luz de los faros con las señales de la carretera, dispositivos lumínicos, etc.).

Durante la conducción nocturna se produce también una importante disminución de la agudeza visual, más marcada en las personas mayores de 50 años. Precisamente, de noche se reduce hasta en un 70% y el sentido de la profundidad es hasta 7 veces menos eficaz. Un conductor con un 50% de agudeza visual requerirá entre 5 y 100 veces más iluminación para detectar un objeto de noche que un conductor con una agudeza del 100%.

A esto se une la conocida miopía nocturna. De noche y con muy baja iluminación funciona más la retina periférica que la retina central debido a la dilatación de las pupilas por lo que todos los conductores sufrimos puntualmente unos pequeños cambios refractivos de -0,75 dioptrías en adelante.

Estos problemas pueden agravarse si el conductor posee:

• deficiencias visuales como la miopía, astigmatismo o hipermetropía.
• patologías oculares crónicas asociadas como cataratas, glaucoma o retinopatías.
• patologías oculares leves como conjuntivitis, queratitis u ojo seco.

Por ello, insistimos en la necesidad de acudir a las revisiones visuales con el Óptico-optometrista. Un buen estado visual garantiza un menor riesgo en la carretera.

Info ofrecida por somosoptometristas.com

Pero…¿Cómo detectar un problema de vista?

Los niños no son capaces de advertir si ven o no bien, pues no han tenido con que comparar. Por eso si descubres en tu hijo alguno de estos síntomas puede tener una deficiencia visual.

·         ¿Le cuesta aprender, se salta palabras o frases al leer?

·         ¿Parpadea excesivamente, tuerce o guiña los ojos con frecuencia?

·         ¿Se acerca mucho al papel cuando lee o escribe en una postura distinta?

·         ¿Le pican los ojos y le duele la cabeza, sobre todo al salir del colegio o al final del día?

·         ¿En clase se sienta de los primero y se queja si no es así?

·         ¿Inclina la cabeza para ver siempre desde la misma posición?

Si con frecuencia se produce alguna de estas situaciones sería conveniente una revisión rutinaria de su vista, descartando posible problemas y si los hubiera, tratarlos como es debido.

Tratamientos antirreflejantes ¿por qué son importantes?

    En todas las lentes, se producen los fenómenos de absorción, refracción y reflexión de la luz que incide sobre la lente en cuestión. Pues bien, si el fenómeno de refracción es principalmente el que hace que dichas lentes nos ofrezcan  la visión que necesitamos, la reflexión de la luz que incide influye negativamente en nuestra visión.  Los reflejos que producen las lentes, generan brillos, halos, deslumbramientos y en general  una visión defectuosa, además de quitar transparencia a la propia lente.  Por ello se utiliza el tratamiento antirreflejante.

    El tratamiento antirreflejante es una capa micrométrica que se deposita sobre la lente, con una tecnología costosa y de una increíble precisión.  Este material, mediante el principio interferencial, suprime la mayoría de los reflejos producidos en la lente, quedando en torno a un 1%  de reflejo residual que normalmente es de color verde.  Con esto, evitamos los problemas anteriormente descritos, ganamos en transparencia y disminuimos notablemente la fatiga visual. Este tratamiento se emplea también en lentes de sol, aumentando la nitidez de las mismas y la protección que ofrecen.

Sensibilidad al contraste

Contraste es la diferencia en brillo que separa a un objeto del fondo en el que se encuentra. La sensibilidad de contraste es la habilidad de una persona para identificar un objeto y separarlo del fondo en el que se encuentra. Cuanta mayor diferencia exista entre uno y otro, mejor será la distinción que el sistema visual hará sobre ambas formas. Es decir, la sensibilidad de contraste será mayor si manipulamos un objeto negro situado en una mesa blanca, que si la mesa fuera negra.

Que una persona posea una adecuada agudeza visual no quiere decir que su sensibilidad al contraste sea buena. La evaluación de sensibilidad de contraste utiliza gradillas de onda senoidal de diferentes niveles de frecuencias y contrastes y letras de bajo contraste. Los test de control de agudeza visual miden la cantidad, la sensibilidad de contraste mide tanto cantidad como calidad.

Muchas personas pueden tener una agudeza visual del 100% pero se quejan, por ejemplo, de dificultades visuales bajo condiciones de bajo contraste, como conducir durante la noche. Estas condiciones pueden ser causadas por problemas con los lentes correctivos o de contacto, patología ocular, medicamentos, problemas sistémicos de salud o simplemente variaciones individuales.

Para detectar este tipo de alteraciones que pueden resultar impredecibles, aparece la figura del óptico-optometrista, que evalúa a la población con el fin de identificar de manera precoz anomalías que se den en la capacidad de visión de contraste y que imposibiliten una adecuada distinción de objetos con el fondo.

 

Fuente:  somooptometristas.com

El color

¿Alguna vez has pensado por qué vemos en color, o por qué vemos en escala de grises por la noche?

Cabe preguntarse primero que es el color. De una forma sencilla, el color es el efecto que el cerebro obtiene al analizar la luz que proviene de un objeto. Por lo tanto, el color depende de la luz, del objeto a observar y del observador.

Teniendo en cuenta esto, la luz incide sobre un objeto, este absorbe la luz y refleja parte de ella siendo nuestro sistema visual el que capta la luz reflejada. Esta información es recibida en la retina y transmitida al cerebro que interpreta la imagen.

Nuestra retina está formada principalmente por dos tipos de células: conos y bastones. Si la intensidad de luz es suficiente, son los conos los que se encargan de transformar el estímulo luminoso en nervioso para que el cerebro lo analice. Si la intensidad de la luz es baja, son los bastones los encargados de la visión. La gran diferencia entre conos y bastones es que estos últimos son “ciegos” al color, por eso por la noche vemos en escala de grises.

En definitiva, para ver en color debe darse tres condiciones, iluminación adecuada, un objeto que refleje esa luz y un organismo receptor sensible al color. 

¿Cómo detectar posibles trastornos del ojo?

A veces no sabemos si nosotros, o algún miembro de nuestra familia, en especial los niños, padecen algún trastorno visual. Para ello, dejamos una sencilla tabla de posibles síntomas de trastornos visuales.

1.       Cerrar o cubrirse el ojo.

2.       Frotarse los ojos y parpadeo constante.

3.       Lagrimeo excesivo.

4.       Fruncir el ceño al leer o escribir

5.       Inclinar la cabeza hacia un lado.

6.       Dificultad en visión lejana.

7.       Irritabilidad y rechazo a tareas de esfuerzo visual.

8.       Cansancio excesivo tras realizar tareas de esfuerzo visual.

9.       Visión borrosa.

10.   Enrojecimiento de los ojos o párpados.

11.   Movimientos anormales de ojos.

12.   Caída de parpados.

Padecer alguno de estos síntomas no indica trastornos visuales pero si se recomienda la visita a su óptico-optometrista de confianza.

DMAE ¿Qué significan estas siglas?

La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es la causa de ceguera IRREVERSIBLE más común en las personas mayores. Consiste en un envejecimiento no hereditario y degenerativo de la zona más sensible de la retina, la MÁCULA, que es la encargada de la visión central y con mayor sensibilidad a los estímulos luminosos. En ella se focaliza la luz y es donde se recibe la mayor parte de la información visual que se transmite al cerebro. Por lo tanto, los afectados por esta enfermedad comienzan a perder la visión de la zona central quedando solo visión lateral o periférica, perdiendo sensibilidad a los  colores, así como la capacidad de fijación y de captación de detalles.

Existen dos tipos de desarrollo de esta enfermedad, DMAE Seca de un crecimiento progresivo a lo largo de varios años y DMAE Húmeda que se desarrolla de una manera más rápida siendo además más agresiva.

La detección y el tratamiento de esta enfermedad es muy importante. Se detecta simplemente con la presentación de un test, como el que os facilitamos. Las personas con dicha enfermedad comienzan viendo un punto opaco en el centro de su campo visual, estable (siempre en el mismo sitio) y progresivamente va aumentando de tamaño. Para detectarlo, debe mirar al punto central del test y observar si las líneas son rectas siguiendo una cuadricula o si bien son onduladas o la cuadricula está incompleta. Si detecta que se encuentra en el segundo caso, por favor, acuda a su especialista.

  

             Test de Amsler (visión normal)        Test de Amsler (visión defectuosa)

¿Como ven las personas que tienen baja agudeza visual?

Para ello primero es necesario saber lo que es la agudeza visual. La agudeza visual es la capacidad que tiene el sistema visual de enfocar con claridad los objetos, por tanto, es una medida de la nitidez con la que observamos, identificamos y percibimos el mundo que nos rodea. Una persona con buena agudeza visual observará un objeto más pequeño a una mayor distancia. Esta medida se hace mediante los test de optotipos. Un sujeto que padece alguna anomalía en el sistema visual no percibe con claridad los objetos que se le presentan en dicho test. 

La imagen muestra una comparativa de como se aprecian los objetos con diferentes defectos refractivos. Se observa que un miope, de 3 dioptrias, tiene cierta difultad para apreciar objetos grandes con la nitidez que lo hace una persona de visión normal.

Gafas de sol para niños

¿Cuándo pueden empezar a usar gafas de sol los niños?

La respuesta es fácil, nunca es demasiado temprano para que los niños usen gafas de sol. Al igual que protegemos su piel desde pequeñitos, sus ojos no deben de estar expuestos a la radiación UV.  Los niños pasan más tiempo al aire libre que los propios adultos, por lo que el uso de gafas de sol de calidad reduce considerablemente la radiación que llega a sus ojos, y por tanto, la posibilidad de desarrollar en el futuro enfermedades que de ello derivan, como pueden ser las cataratas. 

¿Dónde debo ir para graduarme la vista?

Alguna vez hemos notado cierto malestar con la vista pero a veces no sabemos que es mejor, si acudir al óptico o al oftalmólogo. Otras veces simplemente acudimos a nuestro médico de cabecera y es él quien nos deriva a uno u otro. Ambos especialistas están capacitados legal y profesionalmente para comprobar el estado refractivo de nuestros ojos.
El óptico optometrista es el profesional encargado de la evaluación, análisis y compensación mediante lentes (oftálmicas o de contacto) de las disfunciones refractivas que podamos padecer, descartando la presencia de patologías y derivando si fuese necesario al profesional correspondiente con el propósito de ser tratada en su caso.
Por lo tanto, el óptico optometrista cumple una función mas primaria, de forma que aliviamos el sistema sanitario ya de por si saturado, ofreciendo todas las garantías a los pacientes.
Por esto y mucho más, acude a tu óptica a realizarte revisiones de una forma periódica. Cuida tu vista, cuídate a ti mismo.

¿Sabías que…?

Esta es la nueva sección que semana a semana te enseñará algo más sobre tu vista.

Hoy, descubriremos las alteraciones más comunes que producen un déficit visual.

Los defectos de refracción o refractivos son en definitiva un defecto del sistema óptico natural del ojo humano, producidos por desenfoques de la cornea y el cristalino principalmente propiciando una mala imagen en la retina.

 La miopía, es uno de estos defectos. Se produce al focalizar las imágenes delante de la retina, provocando que los objetos se vean borrosos. La hipermetropía es todo lo contrario, pues la imagen se forma detrás de la retina. El astigmatismo provoca que la imagen se distorsione y focalice en dos puntos diferentes

Todos estos defectos se compensan mediante lentes oftálmicas, lentes de contacto o mediante cirugía, consiguiendo así que nuestra agudeza visual mejore.

José Mª Carmona Gámez, Óptico Optometrista en OpticAlcón.